
¿Porque es importante desarrollar nuevas soluciones como los tejidos anti-mosquitos?
Un clima caluroso es la condición ideal para muchos insectos, entre ellos, los mosquitos. Si a ese clima caluroso se le suma el cambio climático, obtenemos mosquitos que han desarrollado la capacidad de sobrevivir durante mayor tiempo y por tanto, alargar la temporada de picaduras y de transmisión de enfermedades.
¿Qué factor es el que los atrae?
Son varias las teorías y van desde la cantidad de dióxido de carbono que generamos (mayor dióxido de carbono mayor atracción) pasando por el ácido láctico que generamos al sudar o al respirar, el tipo de sangre o los perfumes y la ropa con la que vestimos.
¿Cómo podemos estar protegidos?
Mediante el uso de biocidas como pueden ser la Permetrina, el Icaridin o el DEET, entre otros.
En este sentido, la obtención de tejidos repelentes toma cada vez mayor importancia para poder estar protegidos frente a las molestas e irritantes picaduras y frente a enfermedades como son el dengue, la fiebre amarilla o la malaria. Estos tejidos anti-mosquitos se pueden obtener mediante la aplicación de biocidas. Dicha aplicación puede realizarse a través de diferentes tecnologías textiles:
- Durante el propio proceso de extrusión en el caso de fibras sintéticas.
- Durante el proceso de acabado del tejido.
- Sobre la prenda ya confeccionada a través también, de un proceso de acabado.
Este tipo de procesado, la materia prima textil, el biocida seleccionado (tipología y estado del mismo -microencapsulado, emulsión, etc.-) así como las condiciones de cuidado y mantenimiento del textil, serán los condicionantes de la durabilidad del efecto repelente.